Río de Janeiro, 2 de febrero de 2025 - Esta semana la ciudad de Río de Janeiro inauguró una nueva planta solar, que se instaló en un antiguo vertedero en la región de Santa Cruz. "Solário Carioca" es una instalación solar fotovoltaica que genera aproximadamente 5 megavatios de energía. Este importante logro convierte una molestia urbana anterior en una instalación de generación de energía limpia que marca un paso crucial hacia los objetivos de desarrollo sostenible y transición a la energía limpia de la ciudad de Río de Janeiro.
Renacimiento ecológico de tierras abandonadas
El proyecto está ubicado en el barrio de Santa Cruz, en el oeste de Río de Janeiro, y ocupa un área de 15 hectáreas. Durante mucho tiempo, este sitio fue un vertedero, que se convirtió en el punto final de los residuos sólidos municipales de la ciudad de Río de Janeiro. Luego de que dejó de recibir residuos, el sitio permaneció vacío y abandonado hasta que formara parte del plan municipal de transición energética.
Actualmente, hay 9240 paneles solares de alta-eficiencia instalados, cada uno de los cuales tiene una potencia nominal de 700 vatios, lo que, en conjunto, suma una capacidad instalada total de 5 MW. Las células fotovoltaicas ocupan una superficie de 8,4 hectáreas, recuperando terrenos previamente baldíos en el contexto del suministro de energía.
El alcalde municipal de Río de Janeiro, Eduardo Paes, destacó durante la inauguración: "Tomamos un vertedero poco productivo y lo convertimos en un centro de generación de energía renovable. La conversión a energía renovable genera una notable reducción de gases de efecto invernadero y ahorra al municipio más de R$ 20.000 al año".
Un beneficio mutuo-para el medio ambiente y la economía
Las consecuencias medioambientales del proyecto "Solário Carioca" son importantes. Se espera que la planta evite la emisión a la atmósfera de unas 400.000 toneladas de CO2 al año, lo que puede compararse con sacar de las calles aproximadamente 25 vehículos durante un año. La reducción neta de emisiones está totalmente alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.
Desde el punto de vista financiero, la energía limpia producida por la planta se consumirá exclusivamente en instalaciones y escuelas municipales, y es energía suficiente para abastecer a cerca de 100 escuelas públicas diariamente, ahorrando al gobierno municipal alrededor de R$ 2 millones en electricidad generada localmente. Además, la energía solar generada es un 20 % menos costosa que la electricidad típica-suministrada por una empresa de servicios públicos y es 100 % limpia.
Financiamiento innovador y construcción eficiente
Este proyecto tiene un elemento diferenciador que es el innovador modelo de Asociación Público-Privada (APP). El proyecto fue adjudicado al "Consorcio Rio Solar" a través de licitación pública internacional, con un monto de inversión total de R$ 45 millones, siendo recursos totalmente privados.
El contrato de asociación público-privada tiene una duración de 25 años y el consorcio implementará, operará y mantendrá la planta. Además de aliviar al gobierno de la ciudad de la carga financiera de una planta de energía solar, el modelo de APP garantiza una operación profesional a largo plazo-.
Lo más impresionante es que un proyecto de esta escala se completó de principio a fin en sólo cinco meses, lo que demuestra el potencial de implementación de proyectos de energía renovable, y en particular de energía solar.
Un modelo de cooperación internacional
El "Solário Carioca" fue el resultado de una colaboración internacional que unió a varios actores importantes. Entre ellos se incluyen la red global de ciudades C40 Cities, la agencia de cooperación alemana GIZ y el City Finance Facility (CFF) -, un mecanismo creado específicamente para financiar proyectos de acción climática sostenible en los principales centros urbanos.
Mark Watt, director ejecutivo de C40 Cities, destacó la importancia global del proyecto: "El proyecto Rio Solário Carioca forma parte de un marco global que se está implementando en 30 ciudades de todo el mundo e incluye 38 proyectos interconectados que impactan a más de 12 millones de personas. Muestra lo que es posible cuando se combina el liderazgo económico en el sector público con un enfoque de asociación con la economía privada".
El modelo surgió originalmente de un mecanismo de financiación desarrollado hace una década y lanzado durante la COP21 en París, donde el entonces presidente del C40, Eduardo Paes, promovió esta herramienta financiera para ayudar a las principales ciudades a ampliar sus planes de acción climática. Hoy, este modelo de financiación es un referente mundial para la financiación de infraestructuras sostenibles.
Generación de Empleo Local y Desarrollo Comunitario
Además de las ventajas ambientales, el proyecto contribuyó de manera destacada desde el punto de vista socio-económicamente. Durante la fase de construcción se crearon 234 empleos directos y 60 indirectos, enfocados en la contratación de trabajadores locales de Santa Cruz.
El proyecto aprovechó intencionalmente los servicios y productos locales (seguridad, alimentos, suministros de transporte, materiales de construcción, etc.) para construir un-círculo virtuoso de tres-fases de eventos generadores de ingresos-dentro de la comunidad local.
Simon Stevens, enviado del gobierno del Reino Unido, afirmó: "El Solário Carioca es un ejemplo fantástico de una estrategia de transición justa, que genera un impacto que va mucho más allá de la reducción de emisiones. Se trata de crear oportunidades para los jóvenes y los grupos marginados, y proporcionar evidencia de que la energía solar y la energía renovable en general pueden ser un motor de inclusión y prosperidad".
Perspectivas futuras y importancia ejemplar
El "Solário Carioca" representa el surgimiento de Río de Janeiro como una ciudad líder en innovación climática en América Latina y también es una señal de que el gobierno municipal toma en serio su compromiso de alcanzar 20 MW de capacidad solar instalada para 2028. El modelo propuesto presenta posibilidades de replicación en otras ciudades con degradación similar del suelo o desuso para generar energía renovable. De hecho, desde entonces el gobierno del municipio de Río de Janeiro se ha propuesto encontrar otros sitios similares para la instalación de plantas solares.
Al tomar un antiguo vertedero y convertirlo en un modelo nacional de desarrollo sostenible, el programa Solário Carioca es un poderoso ejemplo de cómo la innovación pública y la cooperación internacional-pueden transformar una comunidad. Ilustra cómo las ciudades pueden convertir los pasivos ambientales en activos y proporcionar soluciones pioneras a los desafíos urbanos del siglo XXI.
